jueves, 24 de mayo de 2012

Siamese Dream (1993): Disco perfecto e indispensable de rock.


Este es uno de los álbumes indispensables de la historia del rock. Me da igual qué tipo de rock te guste o no, ya que estos tíos son capaces de bordarlo a través de hermosas melodías como “Disarm”, o contundentes arrebatos de furia como “Silverfuck”. Smashing Pumpkins está englobado en general como banda de Rock Alternativo, pero puede cubrir muchos subgéneros del rock, dentro de su estilo, particularmente el Grunge, Hard Rock, Dream Pop (o lo que en su momento fue la mezcla de rock progresivo, clásico y glam rock)… Una amalgama magníficamente reflejada en un sólido segundo álbum.


Igualmente, es un álbum que suena puro y desarreglado, en un estilo garajero, pero aún así, enormemente bien producido por Butch Vig (productor de bandas como Nirvana y más recientemente de Muse, y quien también es alma creativa de Garbage). Comparémoslo por ejemplo con otra joya de su época, como lo fue “Nevermind”, y veremos que la diferencia y calidad de sonido es evidente, para un álbum que a excepción de un par de temas, necesitó arreglos mínimos.

Comenzando desde los primeros compases de “Cherub Rock”, los riffs de guitarra agresivos y la batería de Jimmy Chamberlin marcan el tono de un álbum que será en su gran mayoría una explosión de energía. Las voces de Billy Corgan, primero aniñado, casi gimiendo, y luego furioso, describen un tono rebelde. “Quiet”, le sigue el hilo completamente, con esos cambios que también veremos en una de las mejores baterías de la década de los 90.

“Today” es el primer himno, comercialmente hablando. Lógicamente es más lento para haber lograr el favor de las radios, y con un mensaje bastante filosófico… “hoy es el día más grande que he conocido…”. No con ello dejamos de escuchar la guitarra de James Iha acompañando en ese tono que araña a lo largo de todo el álbum. “Hummer” muestra las diversas fases que tiene The Smashing Pumpkins para hacer rock: desde un ritmo rápido y enérgico, cargado de guitarras intensivas, hasta fases de letargo, melancolía que sirven de referencia al posterior género del “Post-Rock”.


“Rocket” muestra versatilidad en un ritmo más lento, con un Billy Corgan más contenido, y el bajo de D’Arcy marcando el tono. Es también de los 2 o 3 temas más arreglados del álbum, con algunos efectos y teclados. Sigue siendo especialmente efectiva y omnipresente la batería de Chamberlin en un tema que trae recuerdos de rock de los 70.

El segundo himno (de nuevo comercialmente hablando) es “Disarm”. En un tema casi acústico donde abunda la guitarra y los violines. Las campanas aportan un tono más dramático: una historia de desamor juvenil quizás? Con todo esto, de las canciones más grandiosas del grupo, sobre todo, en cuanto al tono, melodía y producción. En este tono, también disfrutaremos del tema “Spaceboy”, ya en el último cuarto del álbum.

“Soma” te de la idea de dónde salieron bandas como Mogwai o Sigur Rós, por ejemplo. Un rock atmosférico, pausado, simple pero increíblemente parsimonioso y sincronizado al mismo tiempo. Relajado al principio, pero angustioso en el estribillo, buscando justificar ese dolor del que habla en la letra (todo el álbum trata de problemas, tristezas... Billy Corgan estaba pasando por etapas depresivas intensas en esa época), y necesitando algo que minore dicho dolor… “hasta el amargo fin del mundo…”.

Y con “Geek U.S.A.” viene mi parte favorita del álbum: una seguidilla de guitarras y batería que recupera el ritmo en el álbum… aún así. Tiene una sección intermedia como nos acostumbran, con un punto etéreo, para luego cerrar de forma brillante con un solo salvaje de guitarra de Corgan, acopañado de Iha, y un cierre metálico, al más puro estilo del hard rock que ellos también saben ejecutar con maestría.

“Mayonaise” es de mis temas favoritos (aunque me gusta casi todo el álbum), comenzando con una guitarra eléctrica, pero muy sutil. Punteando con delicadeza, se van añadiendo bajo y batería, en un tema suave, pero con un fondo de guitarra que mantiene ese elemento crudo, casi garajero, siempre presente… Más letras sobre lamentos, tristeza, y los demonios interiores.

En “Silverfuck” encontramos lo que sería un final de fuegos artificiales, con una percusión envolvente y completamente hiperactiva. Tambores que resuenan el primer minuto para luego arrancar con una descarga de ritmo y guitarras… Se puede imaginar la rabia en letras como “He tirado mi vida, y no siento dolor”… los cambios de ritmos son frenéticos y constantes, con frenazos y arrancadas, con guitarras rasgando por doquier y solos sucediéndose una y otra vez. Y especialmente esos 3 minutos de calma…. Hasta que llega la traca final. Lo dicho. Para mí sería un final perfecto!

Sin embargo, el álbum termina con unos “Sweet Sweet” y “Luna” que te bajan el ritmo cardíaco, algo así como para que no termines con arritmia cuando termines de escuchar el álbum. A mí no me parece necesario. Veo más este álbum como un estallido de energía y rabia a partes iguales, con momentos dulces y hermosos, aunque melancólicos… El álbum debería haber cerrado con el gran golpe de “Silverfuck”. Aún así, es para mí un álbum absolutamente perfecto.


Escucha íntegramente el álbum en su edición especial remasterizada, de forma gratuita en Spotify...



Género: Rock Alternativo
Puntuación: 10/10. Disco imprescindible si te gusta el rock en cualquier vertiente.



martes, 22 de mayo de 2012

Standing At The Sky'S Edge (2012): Se acabó lo de "el crooner"

Richard Hawley deja de ser un crooner en este álbum para convertirse al post rock con toques étnicos y muy brit, como podría sonar en su anterior banda (Pulp), a The Verve, o incluso acercándose a los primeros Stone Roses. Temas largos y pausados, con mucho énfasis a un sonido mucho más orquestado en un álbum magníficamente producido.

Sonidos amplios y predominio de un rock ampuloso y envolvente, con solos y riffs de guitarra que no habían sido escuchados en su carrera de solista, como en "She Brings The Sunlight" o en "Before", aunque también muestra una inclinación por el sonido más americano en "Standing At The Sky's Edge". Eso sí, siempre con esa sensación envolvente que recorrerá todo el álbum. Quizás en dos temas ("Seek It" y "Don't Stare At The Sun") nos recuerda el sonido sencillo pero elegante, y el estilo que adornaba convenientemente su voz.

Nadie se crea que la voz tan característica de Hawley se pierde en este álbum. Ni mucho menos. Este sonido más ecléctico y heterogéneo lo que hace es recubrirle y revestirle como no estábamos acostumbrados. Así, "Time Will Bring You Winter" muestra esa asociación de capas, entre las cuales la voz es un elemento más. Entrelazado.

Los temas, largos en promedio (de 5 a 6 minutos) como "Leave Your Body BehindYou" suelen recrearse en solos instrumentales amplios, lo cual llevará a recordar esa etapa brillante del rock británico en el primer lustro de los 90. Sin embargo, el ritmo se acelerará con una "Down in The Woods" intensa en la guitarra en uno de los temas más potentes y recomendados del álbum.


Género: Rock Alternativo, Indie Pop
Puntuación: 7/10

lunes, 14 de mayo de 2012

Ssss (2012): La esperada colaboración de Vince Clarke y Martin Gore

Tengo que admitir que sentía un poco de vértigo al comenzar a escuchar Ssss. Soy fan de comprar los discos de mis artistas favoritos, antes que experimentarlos primero con los nuevos servicios de música por streaming. Quizás sea un romántico, pero no quería utilizar métodos "fríos" para valorar un álbum del cual esperaba algo importante.



Y digo que esperaba algo importante, pero no si me gustaría o no, ya que por ejemplo el primer EP de Martin Gore (Counterfeit EP) era excelente en la primera mitad, y flojo en la segunda. Es lo que pasa con los proyectos llamados "experimentales". Pero sabía que sería algo importante ya que era la primera colaboración seria de Vince Clarke con el líder creativo de Depeche Mode desde que el primero se separara del ahora trío, por allá en los inicios de los 80.


En fin, comienzo valorando el álbum, con el tema que lo abre. "Ssss" es acelerado y con un techno muy sintético. Curiosamente esperaba que el álbum fuera más lento, pero era claro que la influencia de Clarke sería más en el ritmo que en la melodía, dejando esto último para Gore. Al igual que "Zaat", son temas incluso para mezclar en una sesión electrónica, de unos 5 minutos, repetitivos, que no cansinos. Con variaciones propias del house, sólo que con el tono sintético, los efectos "Depeche" y melodías oscuras al estilo de Martin Gore, como por ejemplo, con "Spock". Por ahora bien... este disco es de farra... cañero cañero!




Si alguien tiene dudas sobre el tipo de sonido, la línea serían las remezclas más electrónicas y rápidas de Depeche Mode. Por ahí transcurre el sonido. "Windup Robot"  son buena prueba de ello, aunque las noto más monótonas que sus predecesoras.


Ya entrados en la segunda mitad del álbum (son 10 temas), "Single Blip" es un punto más lenta que las pistas anteriores, pero sigue teniendo esa inclinación bailable que aporta Clarke, aunque destaca la parte melódica en este tema (quizás por eso fue uno de los singles del álbum). De los temas más discotequeros sin duda.


Las variaciones en este álbum son mínimas, lo que hace difícil diferenciar los temas, y eso es un punto negativo. De todos modos, la segunda parte del álbum es más potente, y temas como "Aftermaths" son prueba de ello. Por todo ello, yo le daría un 7/10 a este disco. Es un álbum de "hard techno", y no muy digerible para un target mainstream, pero que ciertamente constituye una obra a considerar por los amantes del género.


Para cerrar, aquí os dejamos con el álbum. Siempre recomendamos escucharlo a través de sistemas legales y gratuitos como Spotify, en lugar de descargas piratas.








Hasta la próxima!


martes, 24 de abril de 2012

The Ting Tings: Canciones que no van a ninguna parte

Con Sounds From Nowheresville parece que The Ting Tings querían hacer un homenaje al estilo de su álbum. Eso de “Canciones de Villa Ninguna Parte…” tiene su razón: cada canción viene de su padre y su madre, con sonidos muy diferentes entre sí. Es un álbum increíblemente ecléctico.


Viendo un resumen de sus temas...
Silence se comporta como una introducción casi instrumental. No tiene mucho gancho. Se notan los arreglos y bases electrónicas, que no tendrán mucho sitio en este segundo álbum.

Hit Me Down Sonny mantiene un ritmo lento, con sonidos que nos llevan a los 80 y donde recobran la guitarra, con toques incluso Funky… En un tono más Pop encontramos el tercer corte, Hang It Up, donde persisten en el sonido retro, al igual que ocurre con Guggenheim, en este caso con pinceladas de Hip Hop muy al estilo de los Beastie Boys de finales de los 80…

One by One recupera más bases electrónicas y un ritmo Pop, aunque tienen todos los temas un cierto regusto antiguo, a pop de hace 3 décadas. Nos suena bastante repetido y nada original. Con Soul Killing, dan un volantazo y cambian de registro a un toque más Rock Steady. 

El disco en general no contiene temas atractivos. Todo lo contrario: tiene menos chispa que el primer álbum, con temas planos, sin gancho… con poca transición o cambios interesantes entre estrofas y estribillos. 



Give It Back recupera algo de ritmo con toques de guitarra, que podrían recordarnos un poco a su primer álbum, aunque con una melodía monótona y un poco repetitiva, y un estribillo que no destaca tanto, dejando la canción bastante plana hasta los grandes riffs del intermedio. Day to Day por el contrario parece un tema Pop con toques R&B muy americano moderno, que de no ser porque estoy escribiendo sobre esta banda, pensaría que estoy escuchando a una cantante teenager americana. Al final, el álbum cierra con un tema acústico a guitarra…

En fin, que Sounds From Nowheresville es un disco flojo, que no da ni frío ni calor (más bien frío), y cuyo estilo es un batiburrillo géneros sin ton ni son. Suspenso con un 4/10, y bajón completo de esta banda, que hizo lo mejor con su primer álbum, We Started Nothing, el cual recomendamos por su enorme carga de energía, ritmo y originalidad postmoderna (8/10).






Saludos y hasta un próximo post!



domingo, 25 de marzo de 2012

Ahora toca The Beatles. Parte 1 - Rock'n Roll

Raro era que no hubiera escrito todavía acerca de la banda de pop/rock más conocida de todos los tiempos. Quizás porque no he estado demasiado interesado en ellos, hasta que pude echar mis manos en toda su discografía remasterizada.

El hecho es que sin ser fan entregado de los "Fab 4" como les llaman algunos, sí que puedo decir cuáles son mis álbumes preferidos, y sobre todo, comentar un poco cómo me parecen sus fases (las he dividido en 3), ya que fue una banda tan prolífica que en 10 añitos tuvo el honor de entrar por una puerta (el rock'n roll), y salir por otra, habiendo revolucionado y reinventado el pop y el rock en 14 álbumes.

Este primer post es sobre la época que en general me gusta más de las 3. No por nada, sino porque me encanta el estilo y ritmo de esos maravillosos años 50 y 60. El rock'n roll, tal como lo habían inventado los americanos ya estaba ahí, pero creo que ninguna banda en Europa le hizo tanto mérito.

En fin, que con el primer álbum, Please Please Me, se metieron de lleno en las listas inglesas. Viendo dentro del género, que la mayoría de sus influencias y bandas afines estaban ubicadas en USA (incluyendo por ejemplo The Beach Boys) no me parece raro que tuvieran tanto éxito con una música alegre, fresca y desenfadada, especial para el bailoteo. Eso sí: aquí se estaban limitando en adaptar lo que ya era un éxito en América de la mano de figuras ya asentadas como por ejemplo Elvis Presley o Chuck Berry, pero en formato más simplón.


Luego de grabar un álbum en... menos de un día! y con éxitos que ya son clásicos como "Twist And Shout", "Love Me Do" o la bella y melódica "Do You Want To Know A Secret", aparte del tema que da nombre al álbum, continuaron su meteórica carrera con un álbum solo 4 meses después. El With The Beatles me parece más bien flojo, aunque continúa una línea de éxito y repiten exactamente la fórmula de su predecesor: Unas cuantas versiones de éxito adaptadas y otros temas de su puño y letra (especialmente Lennon y McCartney).


De este modo tenemos otras piezas clásicas como "All My Loving" o "Please Mr Postman", así como también muestran destellos como McCartney cantando el tema "Till There Was You" o uno de los temas que indican que su estilo propio se estaba forjando, como "Don't Bother Me", la cual es de las primeras en ser compuestas por Harrison (para mí el mejor compositor de los cuatro). En cualquier caso, encontramos puntos menos brillantes como la simplona "I Wanna Be Your Man".



domingo, 18 de marzo de 2012

The Final Cut (1983) o "Vete Roger, Vete"

Este es el último álbum de Pink Floyd con Roger Waters, el primero de los años 80 y pretendía constituir una continuación y parte de todo el tinglado que montaron con "The Wall". Pero se nota un álbum mucho más intimista y centrado en las composiciones de Waters (canta en todos los temas menos en uno, compuso y escribió todas las letras).


Aparte que a mí no me gustó nunca Waters y siempre he sido más de Gilmour, este disco empieza a verse influenciado por los arreglos de los 80. Notas que escucháis, sonidos, instrumentos (ese saxo...) y termina siendo un disco que se desmarca bastante de los demás, especialmente después del camino más melódico que sembraron con "Dark Side Of The Moon".

Valoración: 4/10


viernes, 16 de marzo de 2012

"Roses" (2012) de Cranberries. Para eso es mejor no regresar.


Cranberries olvidó cómo hacer álbumes con sustancia, encanto y atrevimiento. Con Roses (2012), regresan más para justificar un tour, que para entregarnos un álbum digno de su carrera. Veamos un resumen de temas que lo componen…

El álbum comienza con “Conduct”. Un tema lento (en el estilo de Twenty One) que nos adelanta lo que puede ser un Cranberries más maduro y asentado, con arreglos de violines y el sonido típico al que nos tiene acostumbrados la banda irlandesa. La voz de Dolores O’Riordan suena tierna y apacible, así como en el tema “Losing My Mind”.

Los ecos de pop británico de los 90, y cercanos a su primer álbum cobran vida en “Tomorrow” (al estilo de Sunday). Un tema un poco soso, con estribillos planos y sin presumir de alegría. Sigue el tono maduro y asentado, al igual que en el tema “Raining in My Heart”, con arreglos de acordeón, pero nada más.

"Fire & Soul" baja el ritmo de nuevo, en un tema que suena muy tranquilo y ligeramente diferente a lo que nos suele tener acostumbrado Cranberries, aunque no aporta nada nuevo. A estas alturas, al álbum no despierta ni frío ni calor.

Al escuchar el tema "Schizofrenic Playboy" te despiertas e incorporas del sopor que daba el álbum, ya que es un tema mucho más movido y rápido. Así como Dolores activa su garganta y se muestra más dinámica. Estribillo serio. No es un tema alegre.

Pero era todo un espejismo: De pronto llega “Waiting in Walthamstow”, el tema más lento con diferencia, y con la voz de Dolores susurrando casi al oído… me vuelvo a reclinar y dormir…. Así como con el tema “Astral Projections”.

Con más ritmo e intensidad encontramos a una “Show Me” que no llega a enganchar ni por estribillo, ni con esos arreglos de violines. Craberries se ha vuelto triste y dramático, y no llega a enamorar como antes.
En resumen, al álbum le damos un 5/10. Podemos darle menos, pero el hecho que el álbum dé sueño o sea muy lento no resta calidad, arreglos, etc. Pena que hayan regresado tan tristones y desanimados. Nada que ver con sus primeros 10 años de carrera.